18 de Septiembre 791
Tras unos pocos
minutos las voces de las tres deidades se acallaron y el silencio solo era
interrumpido por el estruendo de la batalla frente a nosotros; Kakarotto no
dijo una sola palabra y yo estaba esperando igual completamente en silencio a
que Dende me contactara nuevamente.
-
Vegeta… Vegeta, me escucha, ya tenemos las
esferas del dragón – dijo la
reverberante voz de Dende directamente dentro de mi cabeza.
-
¿Eres tu
Dende? – me sorprendió su respuesta tan rápida, más aún que hubiese reunido las
esferas tan pronto, tan solo se me podía ocurrir que quizás ya estaban todas
juntas en un solo lugar – quiero que invoques a Porunga de Namekusei de
inmediato… por favor – en estos momentos pensé que un poco de cortesía a cambio
de su eficacia no estaba de más.
-
¿Eh? Pe,
pero – musito Kakarotto a mis espaldas.
-
Quiero
pedirle dos deseos, el primero es que quiero que la tierra sea reconstruida, y
el segundo deseo… - me tome un segundo para organizar mis palabras, sabía lo
que quería, pero todo tenía que ser perfecto – quiero que revivan a toda la
gente que fue asesinada desde el día del torneo de las artes marciales, a
excepción de los malos, ¡No hay tiempo que perder! Son solo esos dos deseos.
-
¿Quiere que pida esos deseos en este momento
Sr. Vegeta? – pregunto Dende.
-
¡Así es! ¡Pídelos
ya!
-
Pe, pero es que si los pido.
-
Dende,
parece ser que Vegeta tiene algo en mente, hazle caso, ¿podrías pedir esos
deseos por favor? – pidió Kakarotto apoyándome.
-
Si, como ustedes digan… y ¿Cuál será el tercer
deseo?
-
Yo solo
quiero que cumplas con esos dos deseos, ¡haz lo que quieras!
-
Vegeta… -
dijo Kakarotto acercándose a mí – ¿no crees que es más fácil pedir que se
reviva a todos los que fueron asesinados por Majin Boo?... si lo dices de otra
manera confundirás a Porunga.
-
¡Bah! No
seas estúpido Si dices eso Dabura y el tonto de Babidi también regresarían a la
vida, solo complicaríamos más las cosas… Además
así las personas que mate en el torneo de las artes marciales no podrían
revivir jamás.
-
Vaya, me
doy cuenta de que estás pensando en todas las consecuencias Vegeta.
-
… por supuesto
que lo hacía, las vidas de los humanos que mate no me importaban, pero aquel
hombre murió peleando con Majin Boo, el, yo seguía muerto, y si Bulma iba a
revivir no quería que esa fuera su última impresión de mí.
-
¡Ah! ¡Pero eso no se puede hacer Sr. Vegeta! – advirtió Dende - ¡Estas esferas del Dragón solo pueden revivir a una persona a la vez!
-
¡¿Qué?!
¿Qué fue lo que dijiste? – mis planes empezaban a desmoronarse, ¿Cómo pude
olvidar algo tan importante?
-
¡Es
cierto! – reafirmo Kakarotto - ¡Dende tiene razón Vegeta!
-
¡Sr. Vegeta! ¡Parece que no habrá ningún
problema! – anuncio Dende con
emoción - ¡El patriarca le dio más poder a las esferas y ahora pueden revivir a
cuantas personas sea!
-
… - No pude evitar suspirar levemente con alivio – muy bien ¡Que
comiencen de una vez!
Durante los
angustiosos minutos en lo que esperábamos a que Dende pidiera los deseos, la
pelea entre los Majin Boo continuaba, segundo a segundo las cosas se ponían
mucho peor para el Majin Boo gordo, mientras Mr. Satán y su cachorro hacían
todo lo que podían para distraer al Majin Boo niño, este se limitaba a ignorarlos
o a quitárselos de encima como quien abanica en el aire para espantar un par de
moscas molestas.

