miércoles, 19 de julio de 2017

Las Memorias de Vegeta (Entrada 109)



14 de Septiembre 791 5:00 pm

Los cuerpos de los rescatados comenzaron a caer víctimas de la gravedad, Kakarotto atrapo a sus hijos y yo a Trunks y a Piccoro. Mire a Majin Boo y seguía parado e inmóvil en uno pequeño risco.

-          Majin Boo aún no se ha dado cuenta, hay que esconderlos deprisa – le dije a Kakarotto.

Apenas empezamos a descender para buscar donde refugiarlos cuando nos detuvimos en seco. El ki de aquel monstruo que hasta ahora había disminuido comenzó a crecer exponencialmente, Kakarotto y yo nos miramos desconcertados por un segundo, pero sin esperar a que dijera algo volé para ver lo que ocurría con Majin Boo. Era imposible, Majin Boo seguía quejándose por lo bajo como si algo le causara un dolor constante, pero sus músculos se inflamaban grotescamente haciendo que se que saltaran las venas en la piel, y su ki iba en aumento segundo a segundo.

-          Oye Vegeta, corrígeme si me equivoco, pero el ki de Majin Boo está aumentando ¿no es así? – Pregunto Kakarotto acercándose a mis espaldas.
-          Sí, no puede ser… - Los músculos de Majin Boo seguían creciendo junto con su ki y muy pronto se convirtió en una mole de músculos rosados.
-          ¿Crees que… este sufriendo una transformación para su beneficio? – Pregunto de nuevo Kakarotto visiblemente preocupado.
-          No, espera… - Majin Boo comenzó a lanzar alaridos y retorcerse como si luchara contra algo en su interior – no, esta es otra transformación.
-          Me gustaría que ya se tranquilizase.

Cuando termino, respiraba agitadamente, la musculatura y enorme estatura dio paso un cuerpo pequeño pero bien definido, su apariencia era definitivamente infantil, pero en su cara estaba fija una muestra de furia contenida, el ki que habíamos sentido aún se hallaba presente pero comenzaba a disminuir – Ja ja ja le gusta asustarnos – le comente a Kakarotto.

-          Míralo, el infeliz se hizo más pequeño.
-          Ja ja que bien ¡lo logramos Vegeta! Tal vez ahora si podamos acabar con él.
-          Al parecer la figura de Majin Boo se ha convertido en un infante – señale bastante anonadado por todos los cambios que había sufrido ese monstruo.
-          Lo primero que tenemos que hacer es buscarle refugio a Gohan y los demás.

Dejamos en a Trunks y los demás debajo de una saliente que protuveraba del suelo, seguían inconscientes, pero Kakarotto pudo confirmar que seguían con vida después de obeter como respuesta un leve quejido de Gohan cuando trato de despertarlo. Mire a mi hijo tendido en el suelo, en efecto, estaba ileso. Pero fue en este breve momento de calma que recordé mi situación actual… yo, aún estaba muerto; mientras Kakarotto se alegraba de que estuvieran todos a salvo, mi mente tomo una ruta hacia el pesimismo, mi hijo estaba con vida, pero su madre, sus abuelos, todo aquello por lo que sacrifique mi vida se había esfumado a manos de ese maldito de Majin Boo y lo que era peor, se me había dado el privilegio de atestiguar lo inconsecuente de mi muerte.

-          Majin Boo se está moviendo Vegeta.
-          … - En efecto, Majin Boo voló a máxima velocidad varios kilómetros a la redonda en cuestión de segundos, solo para volver al mismo risco donde comenzó y luego comenzó a soltar su ki dando gritos espeluznantes, el cielo se oscureció y tormentas eléctricas y tornados se formaron de la nada, la tierra se estremecía tanto que estoy seguro que toda la tierra sintió las réplicas de aquel sismo.
-          ¡¿Qué está haciendo?!
-          ¡Está gritando como loco! – le respondí gritando a Kakarotto quien había hecho lo mismo al preguntar, el ruido era tan ensordecedor que apenas nos escuchábamos.

domingo, 2 de julio de 2017

Las Memorias de Vegeta (Entrada 108)



14 de Septiembre 791 10:15 am

Kakarotto había mencionado ya que siendo este el último lugar por explorar Gohan  y los demás debían estar por aquí. Ahora que nuestro camino se bifurcaba debíamos tomar una decisión para seguir.

-          Kakarotto ¿Cuál crees que sea el camino correcto?
-          ¿hmm? Déjame pensar… ¡Ya se! Es el izquierdo.
-          Ya veo, entonces yo iré por el derecho – respondí dándome vuelta para tomar mi sendero.
-          ¡Aaah! ¡Oye! ¡¿A que estás jugando?! ¡¿EH?! ¡VEN A QUI!
-          Si permanezco contigo no sucederá nada bueno – prueba de ello eran todas las asquerosas situaciones por las que acabábamos de pasar.
-          ¡Haz lo que quieras! ¡Beeeeeh! – no lo vi pero estoy seguro que ese maleducado me saco la lengua.

Proseguí por mi camino y me encontré en una caverna de techo bajo, tuve que ser cuidadoso en mi andar puesto que era demasiado oscuro, de repente me topé con dos siluetas resplandecientes, cuando me acerque más me di cuenta que se trataba de Trunks y Goten.

-          Son ustedes, se encuentran bien – les dije con una sonrisa triunfal y bastante alivio al ver a mi hijo sano y salvo – deprisa, hay que salir de este lugar inmediatamente, Síganme – les urgí antes de emprender la marcha, pero antes de haber dado diez pasos un estallido de energía y el resplandor proveniente de esta me hicieron detenerme y darme la vuelta - ¡¿Pero qué demonios?!

Me encontraba ahora frente a un niño de musculatura muy marcada y ataviado con ropas estrafalarias, su cabello era rubio y largo y estaba rodeado de aura dorada, los recuerdos que compartí con Kakarotto cuando nos fusionamos me llegaron vagamente a la mente, era Gotenks y estaba transformado en súper saiyajin 3. De pronto este alzo una mano y me disparo una ráfaga de energía, mandándome a volar contra una pared cercana, la suavidad de las paredes hechas con la carne de Majin Boo hizo que el daño fuera mínimo y me recupere apenas a tiempo para esquivar un segundo disparo.  La energía impacto en la pared atravesándola cuando salte para esquivarla, pero para mí disgusto me vi salpicado del viscoso liquido purpura que broto de la herida. Pero ahora estaba claro, esos dos ataques con energía lo demostraban, era el ki de Majin Boo.

-          Ya veo, tú no eres el verdadero Gotenks, ¡ahora me doy cuenta! Te daré tu merecido ¡AAAAHHH! – me transforme en súper saiyajin y a la vez me deshice de la sustancia desagradable que cubría mi cuerpo pero antes de lanzarme al ataque alguien me sujeto por el cuello y me levanto del piso, mire a mi agresor y vi un familiar rostro verde - ¿Qué estás haciendo Piccoro? ¡Suéltame!

Me deshice de su candado dándole un codazo en el esternón, cuando me soltó le propine una patada y un golpe en la cara alejándolo de mí, antes de poder seguir Gotenks me pateo por detrás en la nuca y por un momento perdí mi transformación, sin embargo pude recuperarla al instante y respondí al niño con un puntapié en el rostro, pero de nuevo recibí una patada por detrás, esta vez vino de Piccoro; M e vi lanzado nuevamente contra una pared y me di cuenta de lo difícil que era pelear con ambos al mismo tiempo, maldije al inútil de Kakarotto por no estar cuando le necesitaba y me puse nuevamente en guardia. Piccoro preparo su Makankosappo y apenas alcance a dispararle uno de mis poderes antes de que lo lanzase, haciendo que fallara su puntería y le diera por la espalda a Gotenks; ambos cayeron al piso inconscientes.

-          Por fin todo termino – me dije a mi mismo mientras me secaba el sudor de la frente, cerré mis ojos y respire profundo para relajarme mientras deshacía mi transformación, pero cuando los abrí Piccoro y Gotenks estaban de nuevo de pie - ¿qué? ¿Qué está pasando aquí?

Un estallido a mis espaldas fue la respuesta a mi pregunta; caí al piso cubierto nuevamente de la repugnante sangre de Majin Boo, cuando me incorpore vi a Kakarotto  transformado en súper saiyajin  y saludándome con la mano – Nos volvemos a ver Vegeta – su saludo se vio interrumpido por Gohan quien le lanzaba golpes y patadas de manera sucesiva, por mi parte tuve que esquivar un puñetazo de Gotenks quien por poco me atrapa desprevenido, cuando este pasaba de largo frente a mi le di un golpe de partillo en la espalda tirándolo al suelo. Kakarotto se acercó a mí y nos colocábamos espalda con espalda mientras nuestros oponente se incorporaban nuevamente, estábamos rodeados.

-          Estos tipos no tienen limite, si los derribamos se vuelven a poner de pie – de dije a Kakarotto.
-          Si, y no importa cuántas veces les ataquemos no reciben ningún daño – agrego.

Nuestros tres oponentes empezaron a preparar sus técnicas especiales en silencio, el Kame Hame Ha, el¸ Makankosappo y El ataque Kamikaze de los súper fantasmas - ¡Nos van a matar con eso! – advirtió Kakarotto con preocupación. Todo parecía perdido, Kakarotto no podría tele transportarse estando dentro de Majin Boo y esos ataques eran demasiado poderosos como para soportarlos, eso sin tomar en cuenta que Majin Boo notaria semejante explosión. De pronto Piccoro Gohan y Gotenks se convirtieron en golosinas dejándonos atónitos a Kakarotto y a mí.

-          Oye Vegeta, ¿me puedes explicar lo que paso?
-          ¡Imbécil! ¡¿Cómo demonios quieres que lo sepa?! ¡Nada tiene sentido en este asqueroso lugar! – Ya estaba hasta la coronilla, quería salir de ahí cuanto antes – Anda vámonos antes de que algo más ocurra.

Seguimos explorando la cabeza de ese monstruo y tuvimos que sortear un camino lleno de membranas cristalinas que se entrelazaban, solo puedo pensar que eran sus neuronas, pero no estaba seguro, según mis cálculos no éramos tan pequeños como para estar a nivel celular, pero a este paso estaba dudando de mis deducciones – No están por ningún lado, quizás ya están muertos – dijo Kakarotto con pesimismo, mi atención se vi llamada por un color rosado distinto al oscuro purpura y azul de cubría todo lo demás.

-          Kakarotto por aquí, creo que los encontré -  le dije mientras me encaminaba hacia donde notaba ese color rosado.
-          ¡Es Picorro! – dijo con entusiasmo Kakarotto al ver como el rostro del Namekuseijin sobresalía de un capullo rosado, podo una mano en su rostro y luego en su nariz y boca - ¡Qué bien, aun esta con vida! y Mira… - señalo un poco más lejos, otros tres capullos de encontraban ahí, Trunks y los hijos de Kakarotto también estaban encerrados en capullos.
-          Ya veo, los dos chiquillos también perdieron la fusión y se separaron en dos.
-          No lo que ocurrió es que los 30 minutos de la fusión terminaron, cuando Boo absorbió a Gotenks  el tenía todas las características de la fusión hasta que esta termino, así que no debería haber problema si los niños hacen la fusión aquí adentro.

Comenzamos a examinar los capullos, estaban unidos por dos tallos al techo y suelo, además parecían estar rellenos de algo, me imagine que debía mantenerlos con vida para apoderarse de sus poderes, ahora que lo pensaba era muy similar al capullo en el que nos encontrábamos cuando estábamos fusionados. Kakarotto seguí examinando el capullo donde estaba Gohan, pero yo ya no necesitaba saber más.

-          Apártate – le ordene, y dispare con la punta de mis dedos a los tallos que sujetaban el capullo. Mientras el rescataba a Goten y a Piccoro yo me hice cargo de mi hijo, su rostro se veía en  paz, como si estuviera dormido, al menos eso me tranquilizaba un poco.
-          Con esto Boo seguramente perdió gran parte de sus poderes, ahora solo nos falta salir de aquí – dijo Kakarotto cuando habíamos arrancado todos los capullos - ¿Ves cómo tengo razón? El ki que se siente es mucho más pequeño que antes.
-          … Bien, volemos este lugar en pedazos para poder salir de aquí – sugerí al tiempo que me giraba y extendía una mano para disparar, mi mente jugo con la fantasía de la cabeza de Majin Boo estallando desde adentro.
-          ¡Sí! – Kakarotto se giró al lado opuesto al mío para dispersar el ataque, una gran idea de hecho, me pregunte por un momento si algo de mi genio se le había pegado tras haber estado fusionados – Oye espera un momento, no importa si Majin Boo ha vuelto a la normalidad, sigue teniendo una fuerza increíble que es difícil de igualar, sin duda sigue siendo un rival poderoso.
-          … - Tenía razón, aun cuando me enfrente al Majin Boo gordo tuve problemas al enfrentarle, la única razón por la que no corrimos con la misma suerte de antes era porque nos habíamos fusionado.
-          Si salimos tal y como estamos… de seguro nos va a matar.
-          Entonces ¿Qué otro método se te ocurre? – inquirí cruzándome de brazos - ¿Eh?
-          ¡No lo tengo porque tu rompiste ese arcillo que bien pudimos aprovechar! – respondió con un puchero.
-          Está bien, quédate a vivir dentro de Majin Boo para siempre si quieres, lo siento, pero yo me largo de aquí – declare preparándome nuevamente para hacer estallar la cabeza del monstruo.
-          Ji ji ji – rio Kakarotto mientras se atravesaba en mi línea de fuego – pero espera, ¡no todo está perdido! – remarco puntualizando con su dedo índice - existe un método por el cual aún podemos ganarle a Majin Boo.
-          … - Ya me lo imaginaba - ¡No quiero!
-          Pero si no he dicho nada aun – contesto alzando las manos en señal de protesta.
-          ¿Quieres decirme algo sobre la fusión? La conozco perfectamente, ¿eso que tiene que ver?
-          ¡Ah! Entonces si la conoces.
-          Observe todo cuando estaba en el otro mundo, y no estoy para bromas ¡de ninguna manera hare esos pasos tan ridículos! – negué rotundamente.
-          ¿Hum? ¿de verdad son ridículos? Pues yo no pienso lo mismo.
-          ¡Airgh! Además te dije que no volvería a fusionarme contigo ¡¿me oíste?! – me di media vuelta y me cruce de brazos mostrando mi negativa, pero antes de que otra cosa pasara algo llamo mi atención - ¿huh? Kakarotto… ¿Qué esta haciendo ese sujeto aquí?
-          ¡AH! – exclamo Kakarotto tan sorprendido como yo, frente a nosotros el Majin Boo gordo reposaba en un capullo de color azul oscuro, igual que con los demás solo se podía ver su abultado rostro inconsciente – Es Majin Boo, es el primero con el que peleamos… vaya, hay un Majin Boo dentro del mismo Majin Boo, es increíble ver que se haya absorbido a si mismo ¿Por qué habrá hecho eso?
-          … - ciertamente no tenía sentido.
-          Oye ¿Qué te parece si liberamos a este Majin Boo? – sugirió Kakarotto.

sábado, 3 de junio de 2017

Las Memorias de Vegeta (Entrada 107)



14 de Septiembre 791

El gelatinoso gusano se elevó por encima de nosotros y abrió sus fauces justo antes de lanzarse contra Kakarotto, quien seguía aun cubierto por aquellos parásitos verdes.

-          Kakarotto – alcance apenas a gritar cuando la enorme criatura lanzo el mordisco, pero Kakarotto logro repelerla usando su ki. El gusano cayo estrepitosamente al suelo retorciéndose, por mi parte el estallido provocado me lanzó contra una pared carnosa en la que me hundí como si se tratase de una mullida cama - ¡Eres un desgraciado Kakarotto! Dijiste que no exagerara con mis poderes, seguramente ya noto todo esto.
-          ¿Eh? ¿De verdad lo crees? Porque hice todo lo posible por no llamar la atención de Majin Boo – se excusó el idiota.

Mi replica se vio interrumpida por un ruido desde la oscuridad. De entre las sombras un segundo gusano apareció e hizo que un escalofrió de recorriera la espalda al ver como reptaba hacia nosotros; sin embargo cambio súbitamente de dirección y se aproximó al primer gusano que yacía aun tirado inconsciente - ¡Hermano! – se lamentó aquel parasito mientras se frotaba contra el otro como si tratara de abrazarle, yo por mi parte me encontraba más sorprendido de que semejante criatura pudiese hablar.

-          ¡Papa! ¡lastimaron a mi hermano! – clamo el gusano llamando a su progenitor.
-           ¿escuchaste eso? Dijo papa – indago Kakarotto no menos sorprendido que yo – presiento que sin quererlo nos metimos en más problemas.
-          ¡AAHH! ¡Kakarotto! ¡aunque no lo creas detesto las cosas asquerosas como las lombrices! – en efecto, siempre he detestado los insectos, principalmente por eso hice volar aquel planeta lleno de alimañas cuando veníamos Nappa y yo de camino a la tierra la primera vez hace tantos años atrás. La “tierra” se estremeció mientras un tercer parasito diez veces más grande repto hasta nosotros.
-          ¡Mira lo sabía! Ya vino su papa – dijo Kakarotto
-          ¡Uhg! Estoy… uhg apunto… de vomitar – anuncie mientras trataba de contener mis arcadas.
-          ¡Papa! ¡Esos chicos me estaban molestando! – acuso el primer gusano llamando la atención de su padre quien luego se giró haca nosotros, a pesar de que no tenía ojos a la vista, sentí que nos escrudiñaba con la mirada.
-          ¡Kakarotto, yo creo que de todos modos ya se dio cuenta! No debemos preocuparnos de lo que hagamos ya.
-          Bueno si… pero es que… Vegeta – comenzó a decir con dudas Kakarotto mientras yo me ponía de pie sobreponiéndome a mi asco.
-          ¡Haaaa! – dispare una docena de proyectiles luminosos al tiempo que Kakarotto imploraba que me detuviese y para mi horror el padre lombriz los devoro dando mordiscos sin mayor problema, para luego solo eructar satisfecho con el bocadillo.
-          ¡Papa acaba de una buena vez con esos sujetos!
-          ¡Si, acábalos!

El padre se acercó más para examinarnos, sentí que las náuseas hacían que me flaquearan las piernas y Kakarotto no hacia más que gritar, los hijos sonreían con malicia expectante a ver que hacia su padre con nosotros. Pero para la sorpresa de todos, el padre extendió un tentáculo a manera de mano y golpeo con este al primer gusano.
-          ¡¿Pero papa porque nos haces esto?!
-          ¡Seguramente ustedes andaban haciendo travesuras! – respondió el padre con una firme y varonil voz - ¡¿Cuántas veces tengo que repetirlo para que entiendan?! ¡”no se alejen de la manada”! ¡les fascina desobedecer a su padre! – tanto Kakarotto como yo no dábamos crédito a la escena frente a nosotros, luego de una pausa el padre se encaró de nuevo a nuestro lado y hablo con tono amable – Disculpen caballeros, quiero saber si mis hijos cometieron alguna grosería.
-          ¿Alguna… grosería? – pregunto Kakarotto.
-          ¡aeh ! s, si se acerca un milímetro más lo hare pedazos – advertí de manera no muy convincente.
-          Bueno, yo conozco a mis hijos y sé que les gusta asustar a los visitantes, es una costumbre que tienen.
-          ¡Pues que maleducados los tiene señor! ¡No tienen buenos modales! – le respondí recuperando un poco de control sobre mis funciones corporales.
-          ¡Ah! Por cierto, ¿no habrás visto a otras personas como nosotros? Un muchacho, dos niños y un sujeto con la cara verde, es que los andamos buscando – inquirió Kakarotto de una manera tan casual que me sentí mal de haberles gritado.
-          ¡Yo si los he visto! – dijo uno de los gusanos, a este punto ya ni sabía cuál era cual.
-          ¡Yo también vi una persona verde! – agrego el otro hijo acercándose más y haciéndome perder la poca compostura que me quedaba.
-          Ah, ese debe ser Piccoro, ¡Y díganme! ¿en dónde se encuentran ahora? – pregunto con entusiasmo el mequetrefe de Kakarotto.
-          La persona de color verde estaba en la parte de arriba – dijo el primer gusano.
-          ¡Sí! Las personas que yo vi también estaban ahí.

Ambos gusanos señalaron con sus tentáculos hacia lo que era el “techo” de la caverna donde estábamos, Kakarotto y yo alzamos la vista siguiendo su indicación, pero antes de poder decir o preguntar cualquier otra cosa un estremecimiento acompañado de un ensordecedor ruido sacudió los interiores de Majin Boo. Un líquido de color verde blancuzco se desbordó por los conductos adyacentes -¡Oh no, Majin Boo debe haber ido al baño!-  dijo el padre gusano antes de verse arrastrado junto a nosotros montones de comida. Kakarotto trataba de sacarle aún más información a la familia de parásitos, pero ellos ya estaban fuera de nuestro alcance en medio de la corriente.


-          ¡Esas lombrices dijeron que Majin Boo estaba en el baño! – le grite a Kakarotto.
-          ¡Eso significa que nosotros terminaremos en el!... – respondió visiblemente alarmado.
-          ¡Demonios!

Negándome a convertirme en deshechos, libere mi ki y comencé a volar para escapar de ahí sin importarme que Boo pudiera percatarse de mi presencia; Kakarotto no queriendo sufrir tan miserable destino, siguió mi ejemplo y escapo de la corriente digestiva, tomando velocidad impacte contra la pared de tejidos intestinales por encima mío y la atravesé como un bólido dejando detrás de mí a Kakarotto mientras me imploraba que le esperase. Seguimos elevándonos sin detenernos esperando que la conmoción causada en el sistema digestivo hiciera que pasáramos desapercibidos mientras nos abriamos camino por el cuerpo de ese monstruo. Ahora que sabía dónde habíamos estado, era más fácil orientarme. Si habíamos estado a punto de salir por “ahí” abajo, lo único que debía hacer era subir hasta que encontracemos rastros de Trunks y los demás.

A pesar de que nuestro trayecto se hizo más fácil, tuvimos que detenernos varias veces para buscar en los recovecos de Majin Boo, no estábamos seguros de donde podrían estar aquellos a los que absorbió. Incluso encontramos lo que parecía ser el corazón de Majin Boo y me cruzo por la mente el hacerlo estallar para asesinarlo desde dentro, pero mi lógica me decía que si no había muerto después de aquella explosión en la que perdí mi vida, algo tan simple no lo mataría. Lo peor de la travesía fue tener la compañía de ese tonto de Kakarotto, el muy idiota no dejaba de curiosear por todos lados y hacer preguntas tontas sobre el funcionamiento de Majin Boo y su organismo; yo mismo tenia mis propias preguntas, pero no habiendo alguien más inteligente que yo en aquel lugar, pues no había quien me las respondiera. Luego de bastante tiempo flotamos lentamente a través de lo que me pareció era el esófago, le advertí a Kakarotto que no tocase nada en absoluto, el más mínimo rose le causaría un cosquilleo a Majin Boo que le haría aclararse la garganta y enviaría un bolo de saliva que nos haría imposible subir o en el peor de los casos podría ocasionarle reflujo, haciendo que tuviésemos que escapar del ácido estomacal nuevamente, Cuando pasamos por la boca y los senos paranasales mi cerebro urdió un plan de escape para cuando hubiésemos cumplido con nuestra misión de rescate. Subimos un poco más y llegamos lo que debía ser el cerebro; para mi sorpresa, no era para nada como me lo esperaba, en lugar de un órgano bien definido, la cabeza de Majin Boo estaba llena de sinuosos caminos creados por lo que parecían ser nervios y tendones, algunos de estos caminos eran tan estrechos que no pudimos desplazarnos más volando, decidimos seguir nuestro recorrido a pie y dimos con un túnel que desembocaba en un bifurcación.

Voy a prepararme otra taza de café y seguiré escribiendo, como hoy es domingo Bulma y los muchachos no despertaran sino hasta más tarde, podre escribir con toda comodidad.



domingo, 21 de mayo de 2017

Las Memorias de Vegeta (Entrada 106)



13 de Septiembre 791 8:00pm

Esperaba una sensación similar a cuando me transformé en chocolate, pero para mi sorpresa lo único que se vio alterado fue mi tamaño: cuando aquella masa rosada me envolvió me protegí a mí mismo con una barrera de energía y note como empecé a encogerme, luego mi cuerpo atravesó los tejidos de Majin Boo como si me hundiese en una espesa gelatina. Mientras más profundo llegaba más de su estructura corporal alcanzaba a ver. Sus nervios, músculos, venas y órganos eran de una variación de tonos rojizos y azulados que no dejaban de agitarse y cambiar de forma, tal y como esperaba Majin Boo no tenía un esqueleto. Me pregunte qué tan pequeño me había vuelto pero me era difícil distinguir algo con lo cual compararme mientras me hundía.

De pronto deje de sumergirme y me detuve por completo, imagine el proceso de absorción había terminado, ahora debía abrirme paso, entonces me percaté de que no podía moverme, estaba atrapado y solo mi rostro estaba al descubierto. Debía liberarme pero tenía que hacerlo con cuidado para no alertar a Majin Boo de que estaba consiente, hice un esfuerzo por mover mis manos y pude sacarlas hasta alcanzar mi cara, hice mi cabeza hacia atrás apenas o suficiente para poder ensanchar el hueco con mis manos, me jale hacia fuera; ya liberado me di cuenta de que lo que me retenía era una especie de capullo protuberante –“Así que así es como te absorbe y usa tus habilidades”- pensé, este plan había sido una apuesta muy arriesgada, pero ahora empezaba a rendir frutos, Trunks, Goten, Gohan y Piccoro muy posiblemente estaban ilesos; escapar del capullo no fue difícil así que probablemente se encontraban inconscientes, ahora debía encontrarlos.

El problema era que no había donde me encontraba, y aún estaba en un espacio muy apretujado, tenía que moverme. Forme una delgada hoja de ki con mi barrera en la parte que envolvía mi mano derecha y corte con cuidado y lentamente, no sabía que tanta sensibilidad tenia este monstruo en el interior de su cuerpo así que mientras menos daño causara menores posibilidades habría de ser descubierto; me deslice reptando entre los repugnantes tejidos que iba cortando y me di cuenta de que estos se reparaban rápidamente, tras unos minutos atravesé suficiente de su carne para llegar a lo que para mí tamaño parecía una caverna, está por alguna razón estaba un poco más iluminada y parecía estar en el techo de esta, abrí un poco más el agujero que me había llevado ahí y me deje caer. De pronto una estruendosa carcajada retumbo desde arriba de mí, era tan atronadora que tuve que cubrirme los oídos.

-          ¡Qué escandalo! Se está riendo como lunático… a lo mejor ya perdió la cabeza, pero no puedo hacer nada mientras este dentro de el – luego puse mi atención en mi propio ser y mire mis manos – la barrera funciono a la perfección, no me absorbió ni a mis poderes como a los demás – no tenía idea de cómo era el interior de Majin Boo y no sabía si encontraría a los otros, esperaba que no estuvieran muertos -  ahora que la barrera cumplió con su trabajo no la necesito más.

Me relaje dejando que la barrera se disipara y al instante mi cuerpo se paralizo, hubo un resplandor que me cegó y de pronto choque de espaldas contra una “pared” y aun más sorpresivo fue ver a Kakarotto frente a mí.

-          ¿Qué? – pregunte más para mí que para Kakarotto quien había caído sobre su trasero.
-          ¡¿P, porque cuando nos quitamos ese campo de energía la fusión también desapareció?! – pregunto Kakarotto tan confundido como yo… o quizás más.
-          ¡Y cómo voy yo a saberlo!
-          Que extraño… ese anciano me dijo que una vez que nos pusiéramos estos arcillos ya no volveríamos a ser dos individuos.
-          Es verdad, tú también dijiste lo mismo – dije mientras examinaba mi cuerpo, en efecto volvimos a la normalidad, pero más valía prevenir- corrimos con suerte – le dije mientras me quitaba el pendiente de mi oreja derecha – lo siento pero no volveré a fusionarme contigo.
-          ¡Oye ¿Qué estás haciendo?! ¡no te quites el arcillo! Cuando salgamos del cuerpo de Majin Boo seguro que podremos fusionarnos de nuevo – reclamo.
-          … - mire el pendiente con repugnancia como si fuera el grillete de una desagradable prisión mientras pensaba en lo que había dicho Kakarotto.
-          El aire de este lugar es raro y desagradable, dudo mucho que nos fusionemos aquí.
-          … sin decir nada triture el pendiente en mi mano ante la atónita mirada de Kakarotto.
-          P, Pero Vegeta ¡¿Por qué demonios hiciste esa barbaridad?! ¡Ahora no volveremos a fusionarnos nunca! ¡además tú ya estás muerto! ¡ahora que ya no podemos fusionarnos tú tendrás que regresar al otro mundo!
-          Prefiero estar muerto a tener que fusionarme contigo, además ya no le veo la necesidad, esto es absurdo – le declare.
-          ¡No digas tonterías! Eso no podemos asegurarlo, aunque rescatemos a todos los que fueron absorbidos nadie nos garantiza que Majin Boo volverá a la normalidad ¡¿Qué es lo que vamos a hacer?!
-          Entonces reza por que encontremos a los demás y que todo marche a la perfección, ¿oíste?
-          ¡No digas eso!
-          Anda date prisa – le apure al tiempo que empezaba a andar – probablemente Boo tiene pensado destruir la tierra.

Me encamine hacia un agujero en las paredes de la carne de Boo, no estaba seguro de a donde llevaba pero cualquier cosa era mejor que quedarme escuchando sus quejas. Llegamos a un pasadizo que desembocaba en un acantilado, por todos lados había venas y vejigas que palpitaban asquerosamente. A juzgar por esto debíamos ser más pequeños que una garrapata, pero definitivamente no nos habíamos encogido a un nivel celular.

lunes, 17 de abril de 2017

Seiyuus y Dobladores: El doblaje en los videojuegos.




Desde la llegada del PS3, X360 y uno que otro juego en PC, la cantidad de Juegos doblados en nuestro idioma empezó a crecer y por supuesto estoy al tanto de que los doblajes hechos en España datan de más atrás, de hecho he jugado muchos en dicho idioma, pero me refiero yo al doblaje mexa, ese doblaje que solo aquí en nuestro país somos capaces de lograr y por el cual más y más desarrolladores de videojuegos toman en cuenta la necesidad de doblar en México sus juegos para Latinoamérica. Juegos como Uncharted 3, Batman Arkham Origins y COD Black ops II empezaron a cobrar vida en sus voces a través del talento de los dobladores mexicanos.




En PC juegos como League of Legends u Overwatch han hecho gala con sus personajes con horas de diálogos doblados al español más neutro que existe, más aun donde este tipo de juegos se actualiza constante mente con más contenidos, haciendo necesario el doblaje de más líneas de voz.



Hay que admitir que a menudo se escucha raro el doblaje en español en este medio, y pienso que en gran medida se debe a que sin importar que tan largo sea un juego, un doblador tiene menos tiempo para aclimatarse a su personaje; si prestan atención podrán notar que los diálogos al principio del juego  y mucho más naturales conforme el juego avanza. Además noto el doblaje que se hace es para los cinemas, donde los actores de doblaje tienen la posibilidad de acoplar su actuación lo que el personaje les muestra, sino que también hay diálogos que se repiten constantemente dentro del juego y estos deben ir acorde a lo que el doblaje original sentó como precedente. Si a esto agregamos la limitación que se les ha impuesto a los estudios de grabación de usar los mismo rangos de todo para no afectar los mezclados de sonido originales, tenemos como resultado una tarea más ardua que doblar una película o una caricatura.

A pesar de esto nuestros increíbles dobladores han hecho una labor que supera todas las expectativas y creo que actualmente no hay mejor ejemplo de esto que The Legend of Zelda Breath of the Wild; el cual por primera vez tiene un gran numero de voces y diálogos doblados que fueron reproducidos en muchísimos idiomas y por si fuera poco Latinoamérica cuenta con su propio doblaje realizado por supuesto por el indudable campeón de la industria México. Mi novia Ephye Cosplay y yo nos pusimos a comparar los doblajes de EU, Japón, México y España, si bien cada uno tiene sus fortalezas y debilidades, el Mexicano se lleva las palmas en más de una ocasión. Basta con escuchar a Zelda en cualquiera de los idiomas para darse cuenta de cual actriz estaba disfrutando y viviendo más su papel.

El doblaje de videojuegos en México aún tiene un lago camino por recorrer, pero si le mostramos nuestro apoyo y preferencia seguirá siendo una opción que los desarrolladores tendrán en mente a la hora de comercializar sus propiedades intelectuales.