domingo, 13 de octubre de 2013

Las Memorias de Vegeta (Entrada 86)



23 de Agosto 791

Luego de que volví a casa pase los siguientes 3 días estudiando los resultados de los experimentos que habíamos realizado hasta entonces el Dr. Briefs y yo: los exámenes de sangre, los escaneos cardiovasculares, los electroencefalogramas. Tras presenciar con detenimiento la transformación de Gohan y su reacción a mis provocaciones puede comprobar una teoría que había descartado desde hacía tiempo ya que la consideraba risiblemente estúpida.

Hasta donde sabia Kakarotto se había transformado por primera vez en súper saiyajin a causa de la ira desmedida al ver morir a Krillin a manos de Freezer, yo había logrado transformarme primera vez cuando mi frustración y enojo llegaron a un punto máximo por no poder superar a mi rival, Gohan lo había logrado forzándose a si mismo a imaginar la muerte de sus seres queridos y el Trunks que vino desde el futuro había despertado ese poder al no haber podido salvar al Gohan de su tiempo. Ante esta evidencia y los datos fríos de la ciencia podía por fin discernir el verdadero secreto del súper saiyajin; una emoción, una emoción tan fuerte que provocaba una reacción bioquímica en el cerebro y las glándulas suprarrenales, lo cual comenzaba la producción de los “Briefositos” las células en si responsables de la transformación.

A primera vista podría pensarse que esta emoción era la ira. Pero tras analizar todos los casos y escenarios me di cuenta de que esto no bastaba, más aun cuando uno lograba controlar la transformación a voluntad; para hacerlo solo bastaba con concentrarse en una sensación en particular, esto era suficiente para iniciar la transformación. La emoción en particular no era otra cosa más que la frustración. La frustración de ver morir a tus amigos a manos de un villano sin poder evitarlo, la rabia de estar por debajo de alguien más, la impotencia de no tener el poder para proteger aquellos que te importan, o la impotencia de no haber sido capaz de pelear por ti mismo. al revisar los escaneos cerebrales, me percaté de que una zona en particular se activaba en mi cerebro al transformarme, esta zona, de acuerdo con muchos tratados médicos podía estar relacionada con las emociones, en especial con las más instintivas.


Ahora que tenía esto por seguro, pude ver desde una nueva perspectiva la siguiente transformación.  Cuando Gohan supero los poderes de un súper saiyajin, su personalidad se vio severamente afectada, su reacción no estaba impulsada solo por la ira o el deseo de defender la tierra. Todo, desde su mirada hasta su manera de hablar habían cambiado, la implacable forma de eliminar a sus oponentes y el total desprecio por la vida de su enemigo eran algo que yo conocía muy bien, algo que todo saiyajin nacido y criado en el planeta Vejita tenía por naturaleza… sed de sangre.

No había duda alguna, en aquel último enfrentamiento que tuve con Gohan, pude verlo claramente en sus ojos después de que lo provoque; el deseo de extinguir mi vida y sacarme el último aliento a golpes. Esa pequeña sabandija tenía más de saiyajin de lo que yo crea.

Retome los experimentos al lado de mi suegro un par de días después tras explicarle mis nuevos hallazgos y con un poco de renuencia acepto a ayudarme.

-        ¿Estás seguro de querer hacer esto? – me pregunto la mañana que comenzamos.
-        Completamente – le respondí con completa seguridad.

Habiamos reforzado el área del laboratorio, basándome el cuanto poder tenia Gohan al transformarse, estime que mi expulsión de energía seria al menos 10 veces mayor dado que era un adulto, así que tomamos precauciones extras para evitar accidentes.

Una vez que el padre de Bulma me dio la señal cerré mis ojos y comencé a concentrarme. Visualice en mi mente el rostro de Freezer, de Cell e incluso el de Kakarotto. Revivi tan nítidamente como puede los momentos de más ira en mi vida, cada humillación, cada derrota y mi ira y frustración. Sin esfuerzo me transforme en súper saiyajin y continúe concentrándome. Me enfoque sobre todo en mi primera batalla con Kakarotto y mi estancia en el planeta natal de Piccoro, me recordé a mí mismo triturando los huesos de ese miserable mientras estaba transformado en un mono gigante, las caras de horror de los namekuseijin mientras masacraba su aldea, el terror de los secuaces de Freezer cuando los elimine. Casi podía oler su carne quemada en el aire y escuchar sus gritos de súplica en mis oídos…

Pero no ocurrió nada, no pude transformarme. Mi masa muscular aumento y mi nivel de energía se incremente muy por encima de lo normal, pero no logre alcanzar el siguiente estado de la transformación.

Tengo algo de hambre, hace solo un par de horas que desayune, pero tengo antojo de algo dulce, creo que iré a la panadería favorita de la madre de Bulma, a fin de cuentas si logro inculcarme el gusto por los pastelillos.

2 comentarios:

Danielitha Laguna Flores dijo...

asdfghj ke bueno :3 commo siempre tte quedo chido :) sigue asi ^_^ lo vi en face y corri a leerlo :D

Anónimo dijo...

waa que padre entrada, se me antoja otro concurso jiji, haver si ahora no me pasa nada por tarantas 😳