miércoles, 12 de septiembre de 2012

Las Memorias de Vegeta (Entrada 49)




21 de Julio 791 11:00 am

Habiendo descubierto los “Briefositos” nuestra investigación comenzó a tomar una nueva ruta inesperada, sabiendo que había una diferencia fundamental entre la sangre de un saiyajin y un súper saiyajin, podíamos estar seguros que los cambios que ocurrían al transformarse eran de cierta forma permanentes, y permanecían latentes al estar normal. A los pocos días de realizado este descubrimiento, llego la nueva maquina de tomografía, pero esta tardo 2 días en ser instalada; para mi sorpresa, esta era una habitación en lugar de una maquina convencional, tenia mucho sentido, si tenia mas área para desplegar mi ki, no había riesgo de destruir la maquina accidentalmente.

Realizamos las pruebas restantes con la nueva maquina y pudimos empezar a apreciar la función de los briefositos y también otro hallazgo inesperado.

-          Esta es una toma de tus glándulas suprarrenales cuando estas en tu forma normal – comento el Dr. Briefs mientras me mostraba una lámina sobre una mesa de luz – y estas son las glándulas de un ser humano.
-          … no noto gran diferencia.
-          Fíjate bien en esta parte – apunto con un dedo a la parte superior de mis glándulas – estas protuberancias no las tenemos nosotros. Y ahora, si vemos tus suprarrenales mientras estas como súper saiyajin…

El tamaño de las protuberancias se había duplicado. El padre de Bulma me explico que después de analizar los Briefositos detenidamente, encontró en ellos una sustancia similar a ala adrenalina, la cual al mezclarse con esta producía un compuesto químico que estimulaba los músculos, lo que hacia que estos soportaran esfuerzos mayores. Aun quedaba mucho por averiguar, pero sin duda nos estábamos acercando a pasos agigantados a nuestro objetivo.


Entre descansos aprovechaba para relajarme un poco, dado que parte de los experimentos se llevaban a cavo mientras entrenaba, mataba dos pájaros de un tiro, lo que me dejaba bastante tiempo libre. Por lo que Bulma me pedía que saliéramos solo ella y yo de vez en cuando, no me importaba pasar tiempo con ella, pero era muy molesto cuando salíamos a la calle y tenia que soportar las grandes masas de humanos. Su comportamiento me parecía por demás estúpido, la tierra se había sumido en un estado de enajenamiento absurdo por “el héroe de la tierra” Mr. Satán, quien tras la batalla de Cell se había vuelto una gran celebridad, incluso se cambio el nombre de la ciudad donde él vive a “Ciudad Satán”, a donde quiera que volteaba podía ver su rostro en la televisión, pancartas y anuncios espectaculares; hasta donde tenia entendido, la familia de Bulma era la mas acaudalada en todo el planeta, gracias a la invención de la capsula, pero la fortuna de Mr. Satán era bastante notable.

La mayor parte del tiempo que pasábamos juntos, Bulma dirigía la conversación, después de la muerte de Kakarotto, ella hablaba mas de él, recordando sus aventuras y todas las peripecias que pasaron reuniendo una y otra vez las esferas del dragón.

-          Ahora que lo pienso… -comento mientras cenábamos en un restaurante - ¿Qué paso con tu deseo de volverte inmortal?
-          Nada.
-          ¿Nada?
-          Asi es “Nada”.
-          ¿Cómo que nada? Cuando estuvimos en Namekusei no dejabas de hablar de lo que harías cuando obtuvieras la vida eterna y de pronto ya no te importo, es como si ya no te interesara vivir para siempre, ni se “el amo del universo”.
-          ¿Y…?
-          Je… - apoyo la mejilla en su mano y me miro con ternura con su cabeza inclinada hacia un lado – Vegeta, ¿Eres feliz?
-          ¡Ugh! – el bocado que bajaba por mi garganta en ese momento por poco y vuelve al plato - ¿Qué clase de pregunta es esa?
-          Ja ja ja, me da gusto ver que no haz cambiado… después de  que murió Goku te veías deprimido, si que me estaba preocupando.
-          ¡Bah! Tonterías - ¿Cómo demonios podía leerme el pensamiento asi?
-          … ¿Te mencione que Milk esta embarazada?
-          ¡¿Que?! – sentí un baldazo de agua fría al escuchar eso.
-          Si, je je, de hecho ya no falta mucho para que nazca el bebé, al parecer quedo embarazada de Goku poco antes del torneo de Cell, solo que no había querido mencionar nada hasta que faltara poco para dar a luz.
-         

De todas las cosas que Kakarotto había dejado tras de si, un hijo era lo ultimo que me hubiera esperado. Poco tiempo después de ese día, recibimos una carta una fotografía de Milk con el recién nacido en brazos, era idéntico a Kakarotto, gue su hermano Gohan quien sugirió llamarlo Goten. Al mirarlo me pregunte si su padre supo que dejo un hijo antes de partir.

Aun recuerdo la prime vez que Gohan trajo a Goten a nuestra casa, el y Trunks hicieron amistad de inmediato. Bueno, creo que voy a estirar un poco las piernas y seguiré escribiendo mas tarde.

2 comentarios:

Leonardo dijo...

Hola, soy nuevo viendo tu blog, andana buscando información de dragon ball y me topé con tu blog. En verdad me ha encantado eso de las memorias de Vegeta, desde la primer entrada quede enganchado. Espero que sigas subiendo mas entradas por un buen rato y que tu blog se haga mas popular.
Saludos

Yulissa Rivera dijo...

de verdad estoy pegada a esto cada parrafo me lo imagino como si estuviera viendo la serie, has llenado esos huecos vacios que dejo la serie
muchas felicidades.